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NO TODOS TENEMOS HOGARES DEL MISMO TAMAÑO

En aves, el territorio es un espacio definido el cual, típicamente, contiene recursos que merecen ser protegidos en contra de otros individuos. Las características del territorio, como tamaño, pueden variar según la calidad de los recursos que éstos ofrecen y cambios en el ambiente, tales como el desarrollo urbanístico, pueden afectar la calidad de los territorios. Melozone leucotis (ENG: White-eared Ground-Sparrow) o “Cuatro-ojos de Cabeza Negra”, es una especie que utiliza los ambientes urbanos, pero es más común en ambientes suburbanos y naturales. Por otra parte, Troglogytes aedon (ENG: House wren) o “Soterrey Cucarachero”, es una especie adaptada a los ambientes urbanos y que aprovecha la infraestructura generada por los humanos. En nuestra investigación buscamos determinar si la urbanización incide en el tamaño del territorio de estas dos especies. El estudio se realizó en cinco localidades del Valle Central de Costa Rica, que varían en el grado de desarrollo urbano. Seguimos ~ 30 parejas de cada especie, durante al menos dos días, en dos temporadas reproductivas, recolectando coordenadas de GPS para determinar el tamaño de sus territorios. Posteriormente determinamos la proporción de superficies alteradas (e.g. canchas de fútbol, carreteras, edificios) y natural para cada territorio.

Troglodytes aedon       ©Diego Ocampo

Encontramos que los territorios de M. leucotis eran más grandes en sitios altamente urbanizados. Por el contrario, los territorios de T. aedon eran más grandes en los sitios poco urbanizados. Además, Encontramos una relación positiva entre la proporción de superficie alteradas y el tamaño del territorio para M. leucotis, pero no para T. aedon. Esta investigación demuestra algunos de los cambios que las aves territoriales deben implementar en ambientes urbanos. Posiblemente, las especies que simplemente persisten en estos sitios ocupan territorios más grandes para obtener todos los recursos que necesitan, porque dichos ambientes proporcionan menor cantidad y calidad de recursos por área. Mientras que, en especies adaptadas a ambientes urbanos, aún territorios pequeños les proporcionan todos los recursos necesarios. Estos resultados resaltan la relevancia de proteger los remanentes de hábitats naturales en zonas urbanas, como los matorrales densos o charrales, un hábitat generalmente poco apreciado. En el Valle Central, este hábitat constituye un sustrato irremplazable para muchas especies de mamíferos, artrópodos y aves, que están especializadas o restringidas a este hábitat. A la fecha, en Costa Rica, los matorrales densos no están protegidos bajo ninguna forma y desaparecen conforme se extiende la urbanización, exponiendo con ello a la biodiversidad que habita en los mismos.

Resumen por Roselvy Juárez, Universidad de Costa Rica.

Artículo original

Melozone leucotis  con anillos    ©John van Dort

Declive de la avifauna en Norte América

Hoy queremos compartirles la investigación liderada por el Dr.  Kenneth Rosenberg, publicada en la Revista Science en el 2019, la cual es de trascendental importancia para la comunidad de ornitólogos y amantes de las aves. Debido a que las aves son relativamente fáciles de identificar y el gran interés en el monitoreo de las mismas, características que no son comunes en otros grupos de animales, existen diversas bases de datos y monitoreos a largo plazo de muy alta calidad. En este artículo se utilizaron estas bases de datos e imágenes de radar (que estiman los cambios en la biomasa en las poblaciones migratorias nocturnas) de Estados Unidos y Canadá, para evaluar el cambio en la cantidad de aves, de unas 529 especies de aves, en un periodo de casi 50 años. A pesar de que algunas poblaciones han aumentado en número, como rapaces y patos, los autores encontraron que hoy en día hay aproximadamente 3 mil millones de aves menos que en 1970, una reducción del 29%, que corresponden a una disminución en las poblaciones de 303 especies.

Setophaga discolor     © Guillermo Saborío V

Las aves son excelentes indicadores de la calidad ambiental y de la salud de los ecosistemas, por lo que la disminución drástica de sus poblaciones trae consigo diversas consecuencias negativas, directas e indirectas, y pueden reflejar un problema aún mayor en otros grupos de animales. Son importantes polinizadores, dispersores de semillas, controladores de plagas y su observación, turismo y actividades relacionadas mueven grandes cantidades de dinero. Aunque este estudio se basa en datos de Norte América, muchas de estas aves son migratorias y pasan el invierno en países tropicales, como Costa Rica. Una de las principales amenazadas que detectaron fue precisamente la pérdida de parches boscosos y el uso de plaguicidas en estas zonas tropicales. Por lo que nuestro deber es seguir luchando en la conservación de los bosques y las aves, la difusión de la ciencia y la concientización a la población en los daños que causamos al planeta.

Resumen por Katherine Bonilla, Universidad de Costa Rica.

Artículo original

Setophaga caerulescens     © Guillermo Saborío V

Por la conservación y el estudio de las aves.